Hace unos tres o cuatro años, estuve grabando cualquier cosa que se me antojara con una cámara Canon PowerShot SD 1200 IS. Una cámara bastante sencilla que, si quisiera usar hoy en día para proyectos más serios, no me sería muy útil. Sin embargo, en ese entonces yo era diferente, estaba en otra sintonía. No estaba pensando en nada serio, en nada muy importante, simplemente hacía las cosas que quería cuando quería y el resultado de una de estas cosas fue un collage de videos que terminó siendo muy significativo para mí. Esta misma noche recordé que lo subí a vimeo hace tiempo y lo volví a ver. Aun después de que ha pasado algún tiempo desde que grabé aquellas cosas y las edité para crear "Mientras me baño", como titulé ese video, aun ahora me siento de la misma manera que la Brenda de quince o dieciséis años que traía a todos lados su Canon. Es increíble como gracias a este corto video, me puedo asomar al pasado y reencontrarme, saludarme, abrazarme y decirme lo mucho que me quiero. Una de las principales razones por las que amo la fotografía y el cine es justamente eso; nos dan la posibilidad de plasmar algo que nunca se irá, no se borrará, permanecerá ahí intacto y lo podremos consultar cuando queramos y darnos cuenta de cómo han cambiado las cosas o cómo es que siguen siendo iguales.
Todo lo que plasmé en este video tan especial, lo sigo sientiendo, gran parte de mí está expresada en este proyecto tan íntimo, tan mío que hoy quiero compartir aquí en mi blog, en un pequeño lugar del infinito internet.
Hoy "Mientras me baño" no sólo sigue expresando lo que siento acerca de la existencia misma, sino que me sirve de recordatorio para no olvidar jamás, que sea lo que sea que haga en la vida, el motor principal debe ser el amor hacia esa actividad. Ya sea fotografíar, escribir, filmar, hablar en público, ayudar a un amigo, siempre se debe de hacer con genuino amor y no buscando el aplauso, las ovaciones, los premios, el que nos idolatren. Claro, si alguna vez el trabajo que haga es reconocido y por ello gano premios, menciones o reconocimientos, los mismos que aceptaré gustosa y humildemente, pero creo que es importante recordar que ésto no debe volverse en el motor principal de nuestras acciones. Si llega a ser así, estaríamos entregándonos al juego ruín de vendernos y terminaríamos abandonando lo que realmente somos. Eso creo yo.
Contraseña: mientras me baño